BUSQUEMOS UNA VIDA LIMPIA SIN PECADO

 

ORANDO CON LA PALABRA DE DIOS

Contenido de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, miércoles 22 de marzo 2023

Jesús nos ofrece el agua viva que es el Espíritu Santo, pero hemos dejado que se seque por el pecado. Debemos aprovechar este tiempo de cuaresma, tiempo de conversión para encontrarnos con Él.


1ra lectura - del libro del profeta Isaías (49, 8-15)

Es el momento de dejar las aguas sucias y envenenadas, somos adictos a mentir y robar. El profeta Isaías nos recuerda que cuaresma es el tiempo de la salvación y no es el momento de las vacaciones y la playa. Busquemos todos los días momentos de oración y conversión. La promesa que Dios nos hace es grande, pero rechazamos el agua viva por falta de fe, no le damos importancia a las cosas de Dios.

Salmo 144 - El Señor es compasivo y misericordioso

Contemplación: Jesús no vino a condenar, sino a salvar. La puerta sigue abierta, a pesar de nuestras necedad o terquedad. En este sentido pensamos en los que no quieren escuchar de Dios, incluso ellos tienen una oportunidad igual que nosotros, porque el Señor es compasivo y misericordioso.

Evangelio - según san Juan (5, 17-30)

Jesús sana al paralítico, pero aquellos que lo acusan, no creen, porque quebranta el descanso del sábado, eso es un absurdo, a veces somos tercos, rechazamos a Dios. Debemos recordar que por fe se nos muestra como camino de vida. Jesús expone su argumento a estas personas que lo critican porque hace sanaciones en sábado, les explica que Él trabaja como lo hace su Padre. El Señor nos dice, el que escucha mi palabra y cree alcanzará la vida eterna. Debemos acercarnos a Dios por medio del sacramento de la reconciliación.

Meditación: ¿Apreciamos la promesa de Dios? Debemos hacerlo porque nos ofrece una vida nueva, limpia sin pecado, si lo aceptamos no tendremos hambre ni sed. A pesar del testimonio de los santos y de los sacramentos no creemos. Tenemos falta de fe, aunque todo nos invite a creer.

Oración: Jesús, reconocemos que es grande nuestra dureza de corazón, tu palabra es un don que rechazamos y del mismo modo rechazamos la conversión. Te pedimos que nos ayudes a abrir nuestro corazón a tu palabra para aceptar que necesitamos de una vida nueva, incluso por los que amamos. Ayúdanos a dejar la ceguera y la terquedad y aceptar tu agua.

Acción: con la gracia de Dios, preparémonos para entrar en actitud de humildad, porque en el fondo carecemos de felicidad. Pidamos humildad y propongámonos ser misioneros del ofrecimiento de Jesús a personas que tienen tantos problemas materiales y espirituales, la solución es la fe y una fe encendida espiritualmente ilumina a otros, porque es tiempo de salvación. Pidamos a la Virgen María, interceda por nosotros.

 

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