EL PERDÓN

ORANDO CON LA PALABRA DE DIOS

Contenido de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, martes 14 de marzo 2023

La cuaresma es un camino y en este dos cosas son importantes, fijarnos en lo que hemos ofendido a Dios, es similar a reconocer una enfermedad. También debemos experimentar el perdón para que sepamos perdonar, para hacerlo necesitamos la luz del Espíritu Santo.


1ra lectura - del libro del profeta Daniel (3, 25. 34-43)

El reconocer el mal, se compara con un diagnóstico médico. En la vida moral y espiritual, el síntoma podría ser la familia que está triste, dividida o es mi actitud. En la lectura del libro de Daniel. Azarías reconoce que él y su pueblo han pecado y reconoce que el Señor ha sido fiel. Nosotros muchas veces culpamos a una situación, me educaron mal, me abusaron; pero no reconocemos que algunas cosas hemos hecho mal. Si bien es cierto que debemos pedir el perdón de Dios, también debemos estar dispuestos a perdonar.  

Salmo 24 - Sálvanos, Señor, tú que eres misericordioso

Contemplación: Todos hemos pecado, todos tenemos faltas. Debemos pensar en que Dios nos perdonó a pesar de que debíamos mucho

Evangelio - según san Mateo (18, 21-35)

En la parábola que Jesús menciona, un hombre no estuvo dispuesto a personar a un amigo, a pesar que el rey le perdonó una importante deuda, por lo que el rey al enterarse le haca pagar su deuda. En la Iglesia predicamos el perdón que se nos da por la misericordia de Dios. Los hermanos separados argumentan que como ellos aceptaron a Cristo son justos, pero si no están dispuestos a perdonar a sus semejantes, siguen siendo hombres extraviados. Meditemos, porque siempre debemos estar dispuestos a perdonar al que nos lo pide, incluso, si no lo pide.

Meditación: analicemos si somos capaces de reconocer o hace falta el médico para que nos diga que estamos enfermos, nos percatamos que tenemos síntomas en casa o en la vida, que hay algo que nos destruye. Al reconocer perdonamos al que nos ha ofendido. En la parábola uno pide perdón y es perdonado, pero este no estuvo dispuesto a perdonar a su amigo. Dios nos perdonó por medio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Oración: Señor Jesús, en la cruz, por tu sangre derramada, el Padre perdonó nuestras ofensas. Has que nosotros también perdonemos, no permitas que haya deseos de venganza y desear el mal al hermano.

Acción: Debemos aprender a reconocer nuestras faltas, es algo que nos cuesta mucho, porque siempre nos justificamos; es una forma de defendernos, pero tenemos culpas que muchas veces otros pagan por nuestros errores. En este sentido debemos aprender a transmitir el perdón y pedirlo, es decir, darlo como Dios nos lo da. Pidamos a la Virgen María que nos ayude a pedir perdón a Dios y a perdonar a nuestros semejantes.

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