LA HUMILDAD


ORANDO CON LA PALABRA DE DIOS

Contenido de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, lunes 13 de marzo 2023

Escuchando la palabra de Dios debemos ser humildes, el humilde no mira hacia abajo, mira hacia arriba, reconociendo que Dios es más que él.

Es importante vivir la humildad, en algunos casos se trata de complejo de inferioridad. La humildad es sentir lo que realmente soy, por eso una persona poderosa e importante, debe ser humilde, reconocer que morirá, con la esperanza de alcanzar la vida eterna. 

1ra lectura - del segundo libro de los Reyes (5, 1-15)

Naamán era un hombre poderoso, lo tenía todo, pero enfermó de lepra y estaba muriendo. El profeta para sanarlo le propuso que se bañara siete veces en el río Jordán, pero a Naamán no lo gustó la propuesta, pero siendo humilde obedeció y fue sanado. La humildad sana los pecados, incluida la soberbia, madre de todos los pecados. 

Salmo 41 y 42 - Estoy sediento del Dios que da la vida

Contemplación: Naamán tenía deseos de vivir, estaba muriendo por la lepra, por eso se bañó en el río Jordán, lo hizo por humildad, eso le trajo la salud y la vida. El Señor resiste al soberbio, como los paisanos de Jesús, los nazarenos.

Evangelio - según san Lucas (4, 24-30)

Jesús es atacado en su pueblo de Nazareth, poque habla bien de dos extranjeros, Naamán y la viuda de Sarepta. Muchas veces la soberbia nos lleva a cerrarnos como ocurrió con los nazarenos que se enfadaron con Jesús.

Meditación: ¿Conocemos la humildad y la practicamos? La humildad no es complejo de inferioridad, es un sentimiento cristiano y valor humano, aceptamos lo que somos y lo ofrecemos al Señor. Aunque, quizá nos afecte el sentimiento de orgullo, porque hablan bien de otra persona y no de mí.

Oración: Jesús está en su pueblo, que es soberbio. Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron. Pidámosle a Jesús que nos quite el corazón soberbio, que nos ayude a ser humildes. Señor, danos el don de la humildad para alcanzar la salvación en este tiempo de cuaresma. Ayúdanos a convertirnos bajo tu gracia. Fuiste rechazado por los tuyos, no permitas que nosotros hagamos lo mismo. 

Acción: Pidamos a Jesús la humildad que es un don del Espíritu Santo. Una persona aunque tenga mucho y sea importante, debe reconocer que es hijo de Dios, que a este mundo vino desnudo e igual se irá. Debemos cultivar la humildad. Algunas o muchas veces hablamos mal de una persona que es soberbia y corrupta, por esa situación debemos hablarle con el amor del Señor para pedirle que cambie su vida y se convierta. Nos ayude la conversión que viene por la gracia del Espíritu Santo y pidamos a la Virgen María que ruegue por nosotros pecadores. 


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