SAL FUERA O SAL DE LA TUMBA

 

ORANDO CON LA PALABRA DE DIOS

Contenido de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, domingo 26 de marzo 2023

Estamos en el quinto domingo de cuaresma, es el último, la próxima semana es Domingo de Ramos, se inicia la Semana Santa. Es el último grito de Dios para que nos acerquemos a Él con un corazón arrepentido.


1ra lectura - del libro del profeta Ezequiel (37, 12-14)

La profecía de Ezequiel es un anuncio fuerte, porque indica que el Señor abrirá los sepulcros y nos conducirá a la tierra prometida. Solo Dios puede hacernos pasar a la otra vida. La vida material, es decir la actual, no es la vida total, es solo un paso que tiene que hacer su estación en la muerte, luego se nos ofrece la vida nueva por medio de la fe en Jesús.

Salmo 129 - Perdónanos, Señor, y viviremos

Contemplación: Lázaro tenía pecado, por eso murió. Nuestra muerte física llegará al final. Pero en esta vida, podríamos tener la muerte espiritual. Lázaro volvió a morir, Jesús lo resucitó, como signo de la resurrección de Jesús. Creyendo en Jesús, recibiendo el perdón tendremos vida nueva. El perdón es el que salva de la muerte espiritual. Todos vamos a la tumba, Dios así lo quiso, pero no es lo importante. “Perdónanos, Señor, y viviremos”

2da lectura - de la carta del apóstol san Pablo a los romanos (8, 8-11)

El apóstol san Pablo nos recuerda que los que viven de forma desordenada no agradan a Dios, si no aquellos que viven de acuerdo a lo que Dios quiere. Se nos habla de la resurrección, debemos vivir como si estuviéramos resucitados, viviendo la nueva vida, haciendo el bien.

Evangelio - según san Juan (11, 1-45)

Hoy contemplamos el milagro más grande de Jesús, resucita a Lázaro, este había muerto y Jesús llora. Él sabía lo que haría. Las hermanas de Lázaro le reclaman, pero Él sabe cuándo, cómo y por qué. Lázaro tenía cuatro días de muerto, según los judíos, después de ese tiempo ya no podía volver, por eso se hacen los velorios, por si el difunto vuelve a la vida. Jesús desde su divinidad concede la vida a Lázaro y salen espantados los presentes. Donde hubo muerte hay vida, eso nos ocurrirá si escuchamos la última llamada a vivir la conversión.

Meditación: ¿Aceptamos que estamos muertos espiritualmente? o solo vivimos esta vida sin Dios. ¿Escucho la voz de Jesús? San Agustín dijo que ese grito “Sal Fuera” es para nosotros. Nos hemos acostumbrado como las cucarachas a vivir en la oscuridad. Estamos llamados a la luz.

Oración: Jesús es el que nos llama a la vida. Te damos gracias Señor porque sabías lo que harías, por eso tardes. Gracias porque tienes un corazón de amor, lloraste por Lázaro, de esta forma nos encaminas a la esperanza, nos puedes ayudar a salir de la tumba, porque estamos acostumbrados a la oscuridad, no queremos dejar el mal camino, los vicios, la corrupción y el pecado en general, haznos escuchar tu llamada que nos dice, sal y tendrás vida.

Acción: este es el último domingo de cuaresma. Debemos hacer silencio, olvidarnos de la playa y las vacaciones, pensar en eso es continuar siendo paganos, carentes de fe. Hay países en los que atacan a los viacrucis. El mundo va por otro lado, ataca la fe como si fuera oscuridad. Hagamos más oración, concentrémonos en la palabra que nos dice “Sal de la Tumba. Debemos poner atención a esa voz e invitar a otros a acudir al sacramento de la reconciliación, porque se nos abre la puerta para salir de las sombras y la oscuridad. Dios nos perdona por medio de los sacerdotes, no nos confesamos con los hombres, los sacerdotes son instrumentos que Dios utiliza para darnos el perdón de nuestros pecados. Gracias Señor porque nos llamaste para tener vida nueva. Que la Virgen María interceda por nosotros.

 

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