ORANDO
CON LA PALABRA DE DIOS
Contenido
de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, jueves 30 de
marzo 2023
Nuestro
corazón hoy se confronta con la conversión. Aprovechemos el jueves eucarístico
para nutrirnos con el pan de vida, porque sin el maná del cielo no estamos
nutridos para enfrentar la batalla espiritual.
1ra lectura - del libro del Génesis (17, 3-9)
Debemos
tomar decisiones importantes con la ayuda del Espíritu Santo, porque es posible
que estemos luchando solos. Necesitamos de la ayuda espiritual, la adquirimos con
nuestra oración diaria, lectura y reflexión de la palabra y nuestra participación
en la Eucaristía. Abraham marca la atención como hombre de fe, aún no tiene al
hijo y la tierra que Dios le prometió y sigue creyendo. La fe es un camino, por
eso necesitamos tener resistencia y perseverancia.
Salmo 104 - El Señor nunca olvida sus promesas
Contemplación: Abraham seguía creyendo en un Dios que
no olvida sus promesas a pesar del paso del tiempo. En nuestro caso o
situación, si se da o no se da, alabado sea el Señor. Dios sabe más que nosotros,
sabe cuándo y cómo cumplirá. La fe no son pruebas milagristicas. Abraham fue
paciente en la espera, mientras que los judíos intentaron apedrear a Jesús.
Evangelio - según san Juan (8, 51-59)
Los
judíos no creen los argumentos que les presenta Jesús, cuando les dijo que Abraham
gozó un día viendo a Dios. A pesar de ello, Jesús no los condena si hablar;
pero cuando no se quiere creer, nada se puede hacer. Jesús les hizo ver que el
es anterior a Abraham, diciendo YO SOY EL QUE SOY, luego de esta
explicación intentaron arrojarle piedras. Es una polémica, una oposición contra
Jesús, pudieron creer y no lo hicieron.
Meditación: ¿Preguntémonos si tenemos algo de fe
como Abraham? El camino de la fe es de paciencia, él caminó confiando en la
promesa que Dios le hizo, esta demoró. ¿Tenemos esa fe que mantiene la
esperanza y la perseverancia? ¿Cuál es nuestra terquedad? Atacamos a Jesús, al no
dar pasos adelante, estamos inmersos en el pecado, nos agrada lo que hacemos,
pero con ello estamos destruyendo nuestra vida.
Oración: Jesús, dijiste la verdad, al decir que
eres antes de Abraham, porque eres la palabra eterna del Padre. No permitas que
nos cerremos a la gracia, que nuestro corazón no sea duro, porque aun estando en
pecado nos puedes salvar y darnos una vida nueva fortalecidos con la
Eucaristía.
Acción: debemos abandonar nuestra terquedad,
esa que expresamos con argumentos y excusas para no dejar lo malo que hacemos. Debemos
creer como Abraham. El Señor no olvida sus promesas, creer que puede darnos una
vida nueva. Pidamos la intercesión de la Virgen María. Si le preguntáramos a
ella, nos pediría que acudiéramos al sacramento de la reconciliación, que no es
una confesión tonta, como lo argumentan los hermanos separados de la Iglesia,
por el contrario, es el encuentro con la gracia de Dios. Ruega por nosotros santa
Madre de Dios y Madre nuestra, que somos pecadores.

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