ENCUENTRO DE MARÍA MAGDALENA CON EL SEÑOR RESUCITADO
ORANDO
CON LA PALABRA DE DIOS
Contenido
de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, martes 11 de
abril 2023.
Nos
encontramos en la octava de pascua que dura 8 días, que, de alguna manera, se
convierte en un solo día en el que agradecemos al Señor y estamos alegres en Él
por su resurrección, que además es nuestro triunfo en función de nuestro
futuro.
1ra lectura - del libro de los Hechos de los Apóstoles (2, 36-41)
La
octava de pascua es una fiesta prolongada porque experimentamos la presencia
del Señor resucitado, se hace más fuerte en la vida de los creyentes y de la
humanidad en general. Es un tiempo de anuncio del evangelio. Pedro luego que
negó al Señor y se apartó por un instante de su seguimiento, ahora está
transformado y anuncia la resurrección, el anuncio que Pedro hace es un mensaje
que penetra en los corazones de las personas que le preguntan qué deben hacer
para convertirse. Esa es la pregunta que debemos hacernos nosotros para tener
parte en la resurrección, tenemos el bautismo que nos hace hijos de Dios, pero
hace falta vivir la vida nueva que es una transformación, Dios actúa en nosotros
por medio de los sacramentos.
Salmo 32 - En el Señor está nuestra esperanza.
Contemplación: en la octava de pascua hacemos una secuencia
antigua que habla de María Magdalena, ella regresa al sepulcro, al preguntarle
qué ha visto, responde, he visto al Señor resucitado. Es una invitación a poner
nuestra esperanza en Jesús. A María Magdalena le fueron perdonados sus pecados.
Imaginemos ese encuentro, ella se resiste a creer, pero aun así sabe que no es
el jardinero, es el Señor resucitado.
Aleluya Evangelio - según san Juan (20, 11-18)
El
Señor está presente en el mundo, pero este lo niega y por eso vuelve a lo mismo.
En el evangelio leemos que el Señor se aparece a sus discípulos y se aparece a
María Magdalena, ella va al sepulcro a buscarlo, porque se sentía triste, pensó
que había muerto para siempre. Cuando Jesús se le aparece lo reconoce por su
voz. Esto debe alentarnos e invitarnos a comprender que el Señor vive en la
Iglesia.
Meditación: debemos analizar si estamos volviendo a
lo de siempre, hoy tenemos la resurrección, ¿cómo vamos a manifestarla? las palabras
no son suficientes, debe ser una forma de vida estando alegres. Evitemos caer
en tristeza que es una actitud o un sentir que pertenece al pasado. Debemos reconocer
a Jesús cuando nos habla por medio de la Iglesia, el magisterio y la lectura
del evangelio.
Oración: Jesús te damos gracias por tu resurrección,
porque al volver a la vida nos devuelves la alegría a nosotros, eres luz para
nuestro camino y tu presencia nos consuela. Somos llamados como María
Magdalena, ayúdanos a no volver a lo mismo, danos una vida nueva.
Acción: no debemos volver a lo mismo, por el contrario,
debemos experimentar la alegría de la resurrección, esta es la verdadera
alegría y no la que nos dan las cosas pasajeras de esta vida finita. Debemos
afinar el oído para escuchar la voz del Señor que nos llama por nuestro nombre.
Nos dice sí, tu esperanza ha sido cumplida, estoy resucitado. Pidamos a la
Virgen María y a María Magdalena que nos ayuden en esta experiencia de vida
nueva.

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