PAZ EN LA TORMENTA
ORANDO
CON LA PALABRA DE DIOS
Contenido
de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, martes 9 de
mayo 2023.
Siempre
el evangelio es un don de Dios, porque es la buena noticia o buena nueva. Es un
obsequio que necesita respuesta, es la respuesta de la fidelidad al no apartarnos
de los caminos del Señor en función de lo que podemos hacer para servirlo. Somos
pecadores y solemos caer, pero debemos levantarnos con su ayuda, para permanecer
files en sus caminos.
1ra lectura - del libro de los Hechos de los Apóstoles (14, 19-28)
La
fidelidad viene de la paz. La paz no es ausencia de dificultades. La fidelidad
la debemos mantener en medio de la tormenta. En los hechos de los apóstoles observamos
que a Pablo lo dieron por muerto tras golpearlo, pero se levantó y continuó su
camino de evangelización. No se quejó de la gente, ni la condenó. Sufría, pero
era fiel y encontraba la paz.
Salmo 144 - Bendigamos al Señor eternamente. Aleluya.
Contemplación: a los apóstoles no les iba bien,
sufrían por el evangelio, pero encontraban la capacidad para vivir en paz,
porque sabían que más allá de la tormenta, está el sol de Dios. Imaginemos a Jesús
que se despide y nos da una paz extraña, no exenta de dificultades, pero al
saber que está con nosotros experimentamos paz.
Evangelio - según san Juan (14, 27-31)
Jesús
les dice a sus discípulos: “La paz les dejo, no se acobarden” Jesús se va al
Padre. Nos deja el don de la paz que es una buena relación con Dios, los hermanos
y con nosotros mismos. La paz provoca la fidelidad. La paz debemos experimentarla
en medio de la tormenta y/o de la prueba. Mientras tanto, no nos apartemos del
camino del Señor.
Meditación: ¿sabemos que es la paz cristiana? No es
ausencia de problemas, es la victoria sobre ellos por ser fieles. Debemos permanecer
en oración y en los caminos del Señor. ¿Confundimos la paz con quietud
absoluta, sin dificultades? Jesús nos da la paz que es diferente a la paz del
mundo. Este mundo está en guerra por el desconocimiento, incluso por el desprecio
de Dios. ¿Trabajamos por la paz en el mundo, en la comunidad, en la familia?
Oración: Jesús príncipe de paz, has venido para
dar una paz diferente a la del mundo. La paz de Dios que nace de conocerle y triunfa
sobre cualquier tormenta. Ayúdanos a cultivar la fidelidad para que no nos
apartemos de tus caminos y si nos apartamos danos la fuerza para retomar el
buen camino para hacer tu voluntad que nos da la paz verdadera.
Acción: debemos reconocer la paz verdadera en
medio de las crisis internas, familiares y personales. Muchas veces la infidelidad
en el matrimonio provoca más crisis que una difícil situación económica. Debemos
orar y llevar la paz. La fe cristiana es perseguida. El Papa Francisco indicó
que en nuestro tiempo hay más mártires que en los primeros tiempos de la
Iglesia. Pidamos la paz en el mundo. Llevemos un mensaje de paz, no de
mentiras, chismes o exageraciones y encontraremos la paz. Pidamos la
intercesión de la Virgen María.

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