DEBEMOS SER SAL Y LUZ DEL MUNDO
Contenido
de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, martes 13 de
junio 2023.
La
palabra de Dios ilumina la vida. Al acercarnos a la biblia no estamos
simplemente frente a un mensaje escrito, estamos ante la presencia misteriosa de
Dios, así lo decían los santos padres, al igual que san Antonio de Padua que se
encontraba con Jesús en su palabra. Él fue patrono de tantas cosas y personas,
además de ser patrono de los predicadores.
1ra lectura - de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios (1, 18-22)
La
perseverancia y el testimonio debe prevalecer en nuestra vida. Hoy nos
enteramos de la situación que le tocó vivir a san Pablo con los corintios, le
reprocharon que les ofreció visitarlos y no lo hizo, por eso le reprenden. San Pablo
les responde que trata de ser como Dios en quien podemos confiar, porque no nos
engaña. Dios es franco, nos da fortaleza en Cristo y nos ha consagrado y por
eso debemos corresponderle.
Salmo 118 - Míranos, Señor, benignamente
Contemplación: en el fondo queremos ser fieles, pero
algunas veces puede más el temor y dejamos que entre la tentación. Pidamos al
Señor que tengamos su mirada y fortaleza para ser fieles con nuestra fe y
testimonio.
Evangelio - según san Mateo (5, 13-16)
Jesús
nos dice que somos la sal de la tierra, pero cuando pierde su sabor es tirada. Como
cristianos sin sentirnos superiores debemos mostrar con nuestra vida diaria lo
que somos.
Meditación: ¿somos coherentes con el si y no, con
la palabra dada? En la actualidad es necesario contar con un abogado al adquirir
un compromiso. ¿Tratamos de ser fieles a lo que hemos dicho, con lo que nos
hemos comprometido? Estamos puestos en lo alto de una ciudad, no somos mejores
que los demás, pero se espera que con nuestra luz actuemos como cristianos en
todo ambiente, no ocultar nuestra fe para quedar bien o por temor.
Oración: Jesús, somos sal que puede perder su
sabor y luz que se puede ocultar, danos la fortaleza de los santos que fueron
testigos siempre, aún cuando sufrían por su fe. Que el mundo te conozca y ame
en base a nuestro imperfecto y humilde testimonio.
Acción: nadie puede ser bueno, coherente y dar
testimonio sin la ayuda de Dios. Debemos pedir su ayuda, el don de la fortaleza
para ser coherentes, para no confundir al mundo, al hacerle pensar que creemos
en Dios y actuamos como hijos del mal. Debemos fortalecer al que flaquea con
caridad y sin reproche. Que nos ayude san Antonio que con su predicación
convirtió a miles de personas, en un tiempo que se hablaba mal de la Iglesia,
fue el mismo tiempo de san Francisco de Asís, ambos trataron de dar testimonio
de vida, paz y contemplación de Dios.

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