LA PURIFICACIÓN DEL TEMPLO
Contenido
de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, viernes 2 de
junio 2023.
Nos
encontramos con palabra que es como espada de dos filos, así eran las espadas
antiguas, penetraban profundamente en una persona. La palabra nos consuela y
nos exige, porque denuncia nuestras incoherencias, por eso agradecemos el
inmenso don de la palabra.
1ra lectura - del libro del Eclesiástico (Sirácide) (44, 1. 9-13)
La
palabra es como un espejo, como una radiografía, nos muestra lo que no queremos
ver, que muchas veces puede ser algo grave. La palabra es una medicina por eso no
debemos visitar inmuebles de sectas que tiene sillas cómodas, con persona de
cierta clase social pudiente, eso es buscarnos a nosotros mismos, debemos buscar
al Señor como es. Por eso se nos propone ver el ejemplo de los antepasados, que
quizá tuvieron una vida menos fácil que la nuestra. Hoy solo vemos el presente,
debemos volver a ver a aquellos en el recuerdo que es perpetuo, aunque no hayan
dejado descendencia, se exigieron a sí mismos, eso no es una cosa detestable,
el mundo confunde la libertad con la complacencia, eres libre en cuanto te
pones en un camino que no es fácil.
Salmo 149 - El Señor es amigo de su pueblo
Contemplación: no tenemos un Dios que nos vigila las
24 horas, es un Dios que pone sus ojos de misericordia y bondad, es un Dios
amigo de su pueblo que además es nuestro Padre, nos dio la vida. Imaginemos la
purificación del templo, Jesús quiere decir que está dispuesto a ayudarnos son
su Espíritu Santo para tener un corazón puro para Dios.
Evangelio - según san Marcos (11, 11-26)
Jesús
asume dos actitudes, busca una higuera y se percata que no tiene fruto. Dios nos
pide frutos, no nos maldice, pero vamos a quedar fuera del gozo de la fe
cristiana si no damos fruto. El Señor nos pide caridad, no nuestras cosas,
debemos darle el corazón. Jesús en la purificación del templo volcó las mesas, no
dejó que cruzaran el templo cargando cosas. El templo somos nosotros que podría
ser que estemos aferrados a los negocios, al vicio, el orgullo y cualquier otra
cosa que no es agradable a Dios. El Señor nos pide la purificación de nuestro
templo, de nuestro corazón.
Meditación: ¿tenemos en cuenta a nuestros antepasados,
quizá eran pobres no contaban con los adelantes actuales o recordamos su ejemplo
que fueron luz y amor? Debemos meditar como está nuestro templo, ¿Hemos hecho
una cueva de ladrones, que es dónde se sentían seguros? Quien entra en el
templo no es precisamente santo, pero debemos cuidar nuestro corazón para que
esté libre de todas esas cosas que se le han pegado y que no son agradables a Dios.
Oración: Jesús eres el Dios de la vida y el Dios
que nos marca el camino de la vida, ayúdanos con tu gracia, porque no podemos
tener un templo digno de ti, si lo hemos convertido en una cueva de ladrones,
donde no puedes morar. Debemos eliminar el vicio, la mentira y la maldad, para
que sea un lugar donde tu puedas morar.
Acción: tengamos un corazón agradecido y caritativo
para con los mayores, los que ya no están dejaron una luz para darnos la vida. Nosotros
no somos una generación eterna, vivamos el presente con un corazón limpio, que
Jesús purifique nuestra vida, el templo que somos nosotros, donde Dios quiere
que haya pureza. Pidamos la intercesión de la Virgen María.

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