SANTÍSIMA TRINIDAD
Contenido
de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, domingo 4 de
junio 2023.
Hoy
la Iglesia celebra la solemnidad de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu
Santo, tres personas en una, como una llama que da calor, luz y energía. Así Dios
brilla por siempre en las tres personas. Nosotros no comprendemos, pero
sentimos la presencia del Padre que nos ha creado, el Hijo que todo lo ha
recreado, porque estaba dañado por el pecado y el Espíritu Santo que sigue renovando
todo.
1ra lectura - del libro del Éxodo (34, 4-6. 8-9)
Hace
muchos siglos santo Tomás, dijo que comprender el misterio de la Santísima
Trinidad es como querer meter el mar en una concha marina; no vamos a
comprender. Solo debemos saber que se trata de una adhesión de amor lo que nos
pide. Debemos recordar quien es el verdadero Dios. No el dios que dice sino lo
aceptas morirás de alguna enfermedad y si lo aceptas en determinada secta
recibirás millones, ese dios es creado por los hombres. Dios no es un vigilante
para saber y señalar en el momento que caemos. Es el Dios que se revela a
Moisés. El Dios cristiano no es comparable con otros dioses, es decir los que se
hacen las personas. Es el Dios de la misericordia que nos pide vivir en el amor
entre nosotros; la familia es una pequeña Iglesia para vivir en armonía, el
respeto y el perdón del que se ha equivocado.
Salmo Daniel 3 - Bendito seas, Señor, para siempre
Contemplación: bendecir es decir bien. Nosotros decimos
bendito sea Dios, cuando Él bendice puede cambiar nuestra vida y siempre nos
bendice. Que nuestra vida sea un testimonio que creemos en un Padre de amor, un
Hijo que se entregó por amor y el Espíritu Santo que siempre nos ilumina y nos
guía.
2da lectura - de la segunda carta del apóstol san Pablo a los corintios (13, 11-13)
Evangelio - según san Juan (3, 16-18)
Jesús
nos revela el rostro de Dios y nos abrió la puerta para que veamos lo único
importante de Dios que es el amor. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su
Hijo. No es un Dios que quita, entrega, no amenaza, consuela. Siempre es justo,
eso nos debe mover para hacer saber al mundo que lo entendió mal. O quizá
nosotros lo vivimos mal, pero aún así en nuestra imperfección debemos ser el
reflejo del amor de Dios.
Meditación: ¿tenemos la certeza que la Santísima
Trinidad está con nosotros, lo hacemos invocándole siempre o solo porque cayó
un rayo? No es un Dios de la última oportunidad, debemos invocarlo desde el
inicio del día y agradecerle al final. Como hijos de Dios somos miembros de una
familia, reflejemos el amor de Dios y no un dios que no existe, vengativo, por
medio de la pena de muerte, el que mata, termina siendo igual que el asesino. Debemos
tener presente el rostro de caridad y amor que Jesús mostró al mundo.
Oración: nos dirigimos a aquel que refleja al
Dios verdadero. Jesús, no conocíamos el rostro de Dios, pero en ti lo hemos
conocido, pasaste haciendo el bien, dando consuelo y perdón a los pecadores. Que
seamos discípulos tuyos y no formemos caricaturas de un dios terrible que no existe.
Debemos tener la certeza de un Dios que está con los que más lo necesitan.
Acción: encomendemos siempre a Dios al salir y
demos gracias al volver. Nuestro Padre no es un Dios ausente, es un Dios
presente, solemos olvidarlo, pero Él no nos olvida. Oremos por aquellos que han
desfigurado a Dios, tantos cristianos que no mencionan al Padre. Jesús es Señor.
Los hermanos esperados se han vuelto casi judíos, pidamos para que recobren al
Dios Trinitario para que vivamos la unidad de los hijos de Dios y María templo
de la Trinidad nos ayude siempre. Amén.

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