¿ACASO HAY ALGO DIFÍCIL PARA DIOS?
El
hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores.
Contenido
de la Lectio Divina por el obispo de Escuintla Víctor Hugo Palma, sábado 1 de
julio 2023.
Los
sábados volvemos los ojos a María, que supo recibir la palabra en su corazón y
la tuvo en sus entrañas. Jesús es la palabra y se hizo carne en las entrañas de
la Virgen María.
1ra lectura - del libro del Génesis (18, 1-15)
Hoy
abordamos un tema maravilloso, es la visita de Dios a aquel que espera. Esta visita
es para reanimar su fe, se le conoce como la teofanía, la aparición de Dios
bajo un encinal que es un árbol grande, frondoso que con su sombra disipa el
gran calor en el desierto. Abraham y Sara ancianos, ella estéril. Dios se
aparece y le promete que tendrá un hijo. ¿Acaso hay algo dfiicil para Dios? Sara se ríe, por eso Isaac significa
la sonrisa de Dios. El Señor tiene formas de estar presente que no podemos
percibir.
Salmo Luca 1 - El Señor se acordó de su misericordia
Contemplación: es el magníficat de María, el Señor se
acordó de su misericordia. Dios no tiene tiempo ni espacio, Él sabe el momento.
Abraham no le puso hora y fecha, se puso en sus manos y Dios actuó. Imaginemos a
Jesús con el centurión, quiere ir a su casa, pero ese hombre tiene mucha fe. Por
eso Jesús dice: “en Israel no encontré una fe tan grande”. Dios pasará y nos
dará la luz en la oscuridad.
Evangelio - según san Mateo (8, 5-17)
Otra
visita es la de Jesús que fue llamado a casa del centurión romano, un pagano y
enemigo. Jesús acude, rompiendo las normas sociales y políticas. El siervo del
centurión recibe la salud, porque Jesús fue invitado. El centurión le dijo a
Jesús: “No tienes que venir, basta que lo digas y mi siervo será sanado”. Esto lo
decimos en Misa, “una palabra tuya bastará para sanarme”. Fueron palabras de un
pagano que quedaron para siempre, porque son una expresión de fe.
Meditación: ¿tenemos fe en el tiempo que supera
nuestra paciencia o nos cansamos de esperar? Oremos por los que no tienen fe o
la tuvieron y la perdieron por una crisis, por una prueba. ¿Tenemos esta capacidad
de ir a Jesús como el centurión que emitió con humildad palabras que quedaron
para siempre? “Basta una palabra tuya para que sane mi siervo” debemos acudir
con humildad a Jesús.
Oración: Jesús, antes de tu venida te esperamos
como Abraham y como la fe del centurión que logró la curación de su siervo. Que
nosotros esperemos tu paso y te detengas para sanar nuestros males, dudas y
angustias. Gracias por que sigues pasando. Dichoso el que abre su corazón a ti
y la duda se supera con ayuda del Espíritu Santo.
Acción: debemos estar atentos a la visita de
Dios que está pasando de alguna forma, por eso debemos hacer vigilia de
oración. Debemos, además, ser misioneros de la esperanza. Muchas personas están
desesperadas por diversos problemas y enfermedades, incluso por dudas. Llevemos
la esperanza poniéndola en el Señor y demos testimonio de lo que ha hecho en
nosotros. Que María nos acompañe e interceda. Ave María purísima sin pecado concebida.

Comentarios
Publicar un comentario